Consumo responsable del papel
¿Qué tipos de papel existen?
Existen diferentes tipos de papel en función del origen de la materia prima y de las características del proceso de producción:
• Papel de fibra virgen: aquel obtenido a partir de fibras vegetales naturales, no recuperadas, por lo que implica un mayor consumo de recursos naturales.
• Papel reciclado: para su fabricación se emplean fibras recuperadas de papel y cartón post-consumo como materia prima. El papel 100% reciclado debe estar certificado con logotipos como el del ángel azul.
• Papel ecológico: resulta de un proceso de fabricación en el que se han tomado medidas concretas para evitar el impacto ambiental, ya sea en cuanto al consumo de recursos y energía como en emisiones al aire, agua y producción de residuos, ruidos u olores. Para identificar los productos de menor impacto ambiental, existe la etiqueta ecológica de la Unión Europea.
• Papel totalmente libre de cloro (TCF): el que se blanquea con sustancias como el oxígeno o el ozono, nunca con cloro.
• Papel libre de cloro elemental (ECF): para el blanqueado de la pasta no se utiliza gas cloro por su poder contaminante, aunque sí contiene dióxido de cloro.
• Papel procedente de plantaciones forestales: aquel que se obtiene a partir de fibras vegetales no recuperadas pero procedentes de bosques de crecimiento rápido (normalmente pino o eucalipto) creadas para tal fin. Las plantaciones forestales pueden estar certificadas, lo que garantiza que están siendo gestionadas de acuerdo a las normas ambientales, económicas y sociales convenidas.
OJO , un papel ecológico puede ser papel no reciclado porque en su fabricación use fibras vírgenes no recuperadas y un papel reciclado puede ser no ecológico si, a pesar de utilizarse fibras recuperadas en su fabricación, tiene un proceso productivo contaminante.
También hay disponible una amplia gama de papel reciclado con diferente calidad y durabilidad, índice de blancura o idoneidad para impresión y fotocopia.
• Existen muchos tipos de papel reciclado, hoy en día el mercado ofrece gran diversidad de gramajes y texturas para elegir el papel reciclado que mejor se adapte al uso que se le vaya a dar.
• Respecto al color , cada vez se consigue una mayor blancura en la fabricación del papel reciclado. En cualquier caso, es más agradable leer sobre papel reciclado ya que molesta menos el brillo.
• Un papel reciclado garantizado para fotocopiado e impresión en máquinas de uso común en oficinas, presenta los mismos problemas que el virgen. Lo que suele provocar atascos o problemas en las fotocopiadoras o impresoras es el uso de distintos tipos de papel sin ajustar las máquinas a éstos.
¿Qué puedo hacer para elegir el papel más adecuado?
• Elige de forma preferente y siempre que sea posible papel reciclado.
La compra de papel 100% reciclado es la opción más recomendable desde el punto de vista medioambiental porque no utiliza fibras vegetales vírgenes sino fibras recuperadas evitando con ello el consumo de recursos. Si además el papel es ecológico significará que en su proceso de fabricación aparte de utilizar fibras de papel recuperadas, se han tenido en cuenta consideraciones de respeto al medio ambiente.
• Utiliza papel totalmente libre de cloro (TCF)
En el caso de que se precise de un papel de alta calidad o un formato en el que no se disponga de papel reciclado, elige papel que no haya sido blanqueado con cloro (TCF) y, si puedes elegir, que certifique que procede de bosques o plantaciones forestales bien gestionadas (FSC o PEFC).
• Infórmate sobre las especificaciones técnicas del papel y elige el más adecuado al uso que le vayas a dar.
Si tienes alguna duda sobre las especificaciones del papel que vas a adquirir, consulta con tu proveedor.
• Consulta siempre las etiquetas otorgadas por organismos oficiales.
Éstas te informarán sobre el tipo de papel que se trata y las especificaciones ambientales que implican.
¿Qué etiquetas te pueden informar de las especificaciones ambientales del papel?
Ángel Azul (o Blue Angel): ecoetiqueta creada en Alemania en 1978 para productos y servicios que aseguran cumplir unos requisitos ambientales. Es uno de los sellos más exigentes. El papel que lleva este distintivo (norma RAL-UZ 14) debe contener un 100% de material reciclado, no puede haber utilizado cloro y tiene que haber dejado de usar otros químicos. No limita ni las emisiones ni el consumo de agua o energía (pero el exigir papel reciclado influye en esto).
Cisne Nórdico (o Nordic Ecolabel): ecoetiqueta de Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega e Islandia. Marca los criterios ambientales de mucha de la pasta de papel que viene de estos países. Este sello autodeclarativo no exige material reciclado, pero sí que al menos el 20% de la fibra virgen sea de plantaciones certificadas. No permite el uso de cloro ni de otros químicos. Limita las emisiones, así como el consumo de agua y energía.
Ecoetiqueta europea (o Ecolabel): Sello lanzado por la Unión Europea en 1992 para todo tipo de productos y servicios (excepto alimentos). El logo de la flor no obliga a contener papel reciclado, pero sí que al menos un 10% de la fibra sea de plantaciones certificadas. No deja utilizar cloro. Aunque limita las emisiones, no lo hace con el consumo de energía o agua. Este sello también es autodeclarativo y se lo ponen los propios productores.
Reciclado: Símbolo de la normativa estadounidense que especifica el porcentaje de material reciclado que incluye un producto. Hay que tener cuidado con no confundir la denominación de reciclable (que se puede reciclar) con la de reciclado (que ha sido reciclado). Aunque se utilice papel 100% reciclado, esto no evita que haya que incluir cada cierto tiempo fibras vírgenes (pues no se puede reciclar el mismo papel más de unas seis veces).
FSC (Forest Stewardship Council): Sello exclusivo de productos forestales que garantiza que la fibra virgen utilizada en el papel procede de bosques gestionados de forma sostenible (no incluye por tanto papel reciclado). No impone requisito alguno en la fabricación del papel, pero es el más exigente en las condiciones ambientales impuestas a las explotaciones forestales. Este sello es otorgado por un organismo independiente.
FSC reciclado: Sello de FSC creado para el papel reciclado. En este caso, lo que se certifica es que el papel ha sido fabricado con 100% material reciclado. Pero, además, que la fibra reciclada procede del post-consumo, es decir que ha tenido un uso anterior (la fibra de pre-consumo procede de recortes de imprenta o de tiradas excesivas que no han llegado a ser consumidas). No impone criterios sobre químicos, ni sobre consumo.
PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification): Sello similar al FSC, pero impulsado por la propia industrial forestal y con criterios menos exigentes. Aquí también lo que se certifica es que se trata de papel de fibra virgen procedente de explotaciones gestionadas de forma correcta (no se utiliza para papel reciclado). Para la certificación forestal, las organizaciones ambientales recomiendan el sello FSC en lugar de este.
Distintivo de Garantía de Calidad Ambiental de Cataluña (DGQA): Sello ambiental de Cataluña para todo tipo de productos. El papel que lleva este distintivo de calidad contiene un mínimo de un 10% de fibra virgen procedente de bosques certificados (con los sellos FSC o PEFC). No permite el uso de cloro para el blanqueo ni de determinados químicos. También limita las emisiones, pero no así el consumo de agua o energía.
ECF (Elemental Chlorine Free): Logo que informa de que el papel ha sido blanqueado sin utilizar cloro elemental (líquido). No hay que confundirlo con el sello TCF (Totally Chlorine Free), que indica que el papel virgen no ha utilizado absolutamente nada de cloro.
TCF (Totally Chlorine Free): Logo que informa de que el papel ha seguido un proceso de fabricacion totalmente libre de cloro. En ocasiones el sello incluye la denominación “papel ecológico”, lo que resulta engañoso, pues sólo tiene en consideración el uso o no de cloro.
PCF (Processed Chlorine Free): Resulta muy difícil que un papel reciclado tenga un sello TCF de “totalmente libre de cloro”, pues no se sabe lo que ha ocurrido en las otras “vidas” de esa fibra. Para estos productos reciclados se usa el distintitivo PCF, que indica que no se ha usado cloro en el último ciclo de producción del papel.
EMAS (Eco-Management and Audit Scheme): Sello que indica que la empresa ha implantado un sistema de gestión medioambiental (SGMA) y ha adquirido un compromiso de mejora. Esto no significa que un producto vaya a ser mejor desde el punto de vista ambiental que otro, pero sí que la empresa ha puedo en marcha los mecanismos para ir mejorándolo.
ISO 14001: Sello que informa que la empresa cumple la ISO 14001, una norma aceptada inernacionalmente que establece cómo implantar un sistema de gestión medioambiental (SGMA). Existen más de estas normas, como la UNE 15031 (una certificación de ecodiseño).
Larga duración (Long-Life): Sello basado en la ISO 9706 que especifica que la vida de ese papel va a tener una duración determinada. Este distintivo aparece como respuesta a las críticas por la corta vida de los primeros papeles reciclados lanzados al mercado.
¿Qué papel escoger de entre todos estos distintivos?
Lo idóneo es comprar papel reciclado en lugar de fibras virgen, pues de este modo se ahorran recursos y se generan menos emisiones. Para ello, resulta útil el sello del Ángel Azul, el sello de reciclaje americano o el sello de FSC reciclado, así como el del PCF (Processed Chlorine Free).



