Estafas y fraudes en el sistema bancario
En el sistema bancario se producen una serie de fraudes y estafas, que, fundamentalmente, suelen ser efectuados por delincuentes profesionales o por personas ajenas a las entidades, con la finalidad de obtener fondos indebidamente aprovechando la complejidad del sector. Entre las irregularidades tradicionales, destacan la utilización fraudulenta de las antiguas cámaras de compensación y el intento del cobro irregular efectos, mediante “rueda de talones” y la “rueda de recibos”.
La falsificación de documentos suele ser la forma más habitual utilizada por delincuentes y timadores actualmente para intentar obtener dinero ilícitamente de las entidades de crédito. Los casos más representativos hacen referencia a las siguientes clases de documentos: letras de cambio, pagarés y certificados de depósitos.
También existen casos de falsificaciones relacionadas con documentaciones, para obtener información de clientes con la intención de estafarlos posteriormente, y con avales, para tratar de garantizar la obtención de fondos.
En el sector bancario la informática tiene una gran importancia y lógicamente los fraudes realizados a través de los ordenadores representan un costo muy alto para las entidades. Entre los fraudes informáticos difundidos, especialmente por publicaciones especializadas, figuran bastantes casos relacionados con las entidades de crédito. Destacan las siguientes modalidades: transferencias indebidas de fondos, manipulación y robo de datos y alteración de programas informáticos.
En las actuaciones defraudatorias en este área hay que destacar actualmente un mayor protagonismo de las personas ajenas a las entidades, fundamentalmente a través de Internet.
Además de las pérdidas que las entidades sufren por el uso fraudulento de las tarjetas de crédito, con la proliferación de las mismas han aparecido también múltiples sistemas para la obtención ilícita de fondos. Se pueden destacar desde los medios mecánicos para impedir la devolución al cliente de la tarjeta o del dinero, que son retirados una vez que el cliente se ha tenido que ir pensando que el cajero no funciona, hasta la obtención de información con la finalidad de transferir los datos a otras tarjetas falsificadas para uso fraudulento.


